El sector agrícola en El Ejido cuenta con más de 15.000 hectáreas invernadas, lo que supone más de la mitad de la superficie cubierta de Almería, todo ello producido por 60 empresas de comercialización en sus diferentes formas jurídicas, sociedades agrarias de transformación, cooperativas, sociedades mercantiles, etc.

Como consecuencia de la intensa actividad que se realiza en las centrales agrarias, se genera una enorme cantidad de fruto que debe ser desnaturalizado bien por falta o pérdida de calidad ocasionada durante las labores de manipulado y envasado, bien por mantenimiento de precios o por otros condicionantes comerciales.

Se estima que el volumen de destrío más la retirada de género que realizan las empresas agrícolas supone, aproximadamente un 3% del producto comercializado. Se estaría hablando de 90.000 Tn/año en toda la provincia de Almería y 64.800 Tn en el TM de El Ejido.

Hasta el momento, el destino de los frutos, una vez salen de las centrales agrarias, es la fabricación de compost, la descarga directa en ganaderos locales y en casos extremos la destrucción en vertedero.

La práctica de descargar los frutos en las explotaciones ganaderas con el objeto de que los animales aprovechen los mismos, y en la forma que tradicionalmente se viene haciendo, es incompatible con vecinos, agricultores y sectores como el residencial o el turístico, debido a la generación de olores y a la proliferación de insectos consecuencia de la descomposición de los frutos.

Se estima que el porcentaje de fruto que aprovecha el ganado es inferior al 10%, el resto se convierte en un residuo.

El empleo de estos frutos en alimentación ganadera, mediante su transformación en ensilado, un alimento que puede conservarse durante un tiempo suficiente permitirá desestimar el factor condicionante de la estacionalidad en la generación de fruto y poder adaptar su venta a las necesidades de la cabaña ganadera.

Ante la oferta de ensilado de fruto que Frutilados del Poniente SL le plantea a ANCOS, y que pudiera resultar interesante para el ganadero en cuanto a minimización de costes y facilidad de acceso a productos alimenticios, se plantea la necesidad de verificar la aptitud nutricional de dicho ensilado con el objeto de conocer el consumo óptimo por cabeza y día y la pérdida o ganancia de peso de los animales alimentados con el ensilado. Planteando por ello a su vez ANCOS a la Diputación de Granada, la posibilidad de realizar un ensayo que determine la actitud de dicho producto en la alimentación de ovino en la Finca “Los Morales” por su situación estratégica y facilidad de extrapolar resultados en los ganaderos asociados.